TÉCNICA
ALEXANDER

Xavier Ortiz
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Centre d'Anàlisi Psico-Corporal
         
 
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Xavier Ortiz

      

 

 

 

 

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¿Qué es la Técnica Alexander?

La técnica Alexander es un método práctico desarrollado por FM Alexander (1869-1955) que ayuda a mejorar el "uso que hacemos de nosotros mismos" en las actividades de la vida diaria, en casa, en la escuela en el trabajo, en el deporte, etc., reduciendo las tensiones excesivas y mejorando la coordinación, la fluidez en el movimiento, el equilibrio y la respiración.

Está basada en el principio de que cada uno de nosotros funcionamos como un todo. El profesor enseña cómo aprender conscientemente a prevenir los hábitos que nos perjudican (como por ejemplo: excesiva tensión muscular y esfuerzo a la hora de realizar nuestra actividad diaria). Puesto que éstas tensiones o "agarrotamientos" se producen repetidamente a lo largo de nuestra vida, poco a poco los vamos incorporando y se convierten en parte de ella, los hacemos inconscientemente; es decir: nos perjudicamos sin que nos demos cuenta.

El trabajo se basa en detectar exactamente que es lo que nosotros estamos "haciendo de más" para empezar el proceso de "dejar de hacerlo". (Por ejemplo: En el caso de dolor de espalda, cervicales o afonía, se observa detenidamente dónde se producen las tensiones que originan la disfunción (muchas veces las sobretensiones no se dan solamente en un lugar concreto, (en este caso en el cuello, lengua o labios) sino que también se producen en todo el resto del cuerpo). Se hace descubrir al alumno cómo él interviene en la disfunción (se le hace consciente de ello) y, poco a poco, se inicia el proceso de "dejar de hacer" esas tensiones excesivas que interfieren en el mecanismo del habla para que paulatinamente ésta se vaya normalizando.

En cualquier caso, sea cual sea el problema o la patología el proceso es siempre el mismo: Mejora del "uso" general de la persona para que los "síntomas particulares" tiendan a desaparecer."

 

¿En qué me puede ayudar?
La técnica Alexander puede ser de ayuda en infinidad de facetas, tantas como personas hay. No se basa en tratar una dolencia específica pero a través del proceso de aprender como cambiar los hábitos que nos perjudican los beneficios terapéuticos son considerables.

Mucha gente acude a un profesor de técnica Alexander por problemas físicos: Dolor de espalda, cervicales, escoliosis, tartamudez, afonía o desordenes en la respiración, sólo por nombrar unos pocos; pero otras personas acuden por simple curiosidad, para descubrir algo de ellos mismos en un deseo de desarrollo personal.

Se imparte regularmente en Escuelas de teatro y conservatorios de música en todo el mundo y se considera esencial en el aprendizaje de las artes escénicas y a la hora de hacer presentaciones en público. En deporte se utiliza para aprender a tener mayor consciencia de lo que se denomina "reposo en actividad" y las mujeres embarazadas la usan como ayuda a asimilar los cambios que se producen durante el embarazo.

El éxito de la técnica Alexander está perfectamente documentado y ha sido motivo de diversos estudios científicos que avalan su efectividad.

La Técnica Alexander fue incluida como tratamiento en la seguridad social Inglesa (NHS) en 1996 y numerosas compañías de seguros del Reino Unido la han aceptado como tratamiento contra el dolor. ( WPA, Allied Dunbar, Prime Health, Norwich Union)

¿Qué ocurre en una clase?
Aunque ocasionalmente se pueden dar cursillos de introducción para grupos las clases de la T.A. se imparten individualmente. La duración es de 45 minutos aproximadamente y no es necesario vestir ropa especial. No obstante la STAT (Asociación de Profesores de la Técnica Alexander) recomienda un mínimo de 20 a 30 clases para poder adquirir un control efectivo sobre el nuevo funcionamiento del cuerpo.

Durante una lección el profesor trabaja guiando el movimiento del alumno muy suavemente con sus manos al tiempo que da algunas instrucciones verbales. De esta forma facilita que el alumno adquiera una nueva y fiable conciencia corporal -Kinestesia- y sea capaz de detectar y reducir las tensiones y malos hábitos que interfieren en su mecanismo corporal. Poco a poco y con movimientos muy suaves el profesor facilita que el alumno aplique los principios de la T.A en la actividad cotidiana: Sentarse, levantarse, andar, coger o cargar cualquier objeto etc, poniendo siempre el acento en la reducción del esfuerzo en cada una de las actividades.

Después de las sesiones los alumnos expresan sus sensaciones con frases como: Noto que no peso... Me es más fácil moverme... Me siento como si estuviera más enraizado en la tierra, como si me hubieran dado un masaje interior... En general todos se expresan en términos de calma, comodidad y bienestar.

¿Quien acude a las clases?
La Técnica Alexander fue incluida como tratamiento en la seguridad social Inglesa (NHS) en 1996 y numerosas compañías de seguros del Reino Unido la han aceptado como tratamiento contra el dolor. ( WPA, Allied Dunbar, Prime Health, Norwich Union, etc.)

En un principio eran actores, músicos y artistas en general los que llenaban el despacho de F.M. Alexander. No obstante el efecto de esta técnica en el organismo es tan amplio que se podría decir que todo aquel que tiene "cuerpo" puede beneficiarse de ella, tanto si se sufre dolor, como si simplemente se quiere mejorar el control de uno mismo, o como medio de exploración personal.

Podríamos destacar que en la actualidad se diferencian tres grandes grupos de personas que acuden a las clases:

Quien siente malestar
Personas que sufren dolores o afecciones derivados de la excesiva tensión: dolores de espalda, cervicales, ciática, lumbago, codo de tenista, o hernias discales. Problemas de locomoción, circulación, asma, migrañas, restreñimiento, tartamudez, etc. También reciben clases personas que padecen alteraciones en el carácter: ansiedad, inseguridad, depresión o baja autoestima. Muy a menudo acuden a las clases pacientes derivados de fisio o psicoterapeutas que reciben lecciones como complemento a su terapia.

Quien quiere mejorar una habilidad concreta
Actores, modelos, cantantes, músicos, bailarines, deportistas, jinetes, políticos o conferenciantes que precisan de un control ajustado de su cuerpo para poder ejercer con el máximo rendimiento su actividad, sin que se vean frenados por el exceso de tensión y falta de control y fluidez tanto mental como física.

Quien busca una transformación personal
Con el reciente auge de la psicología humanista y la difusión cada vez mayor de las filosofías orientales se ha producido un cambio acerca de la idea de la indivisibilidad cuerpo-mente y del enfoque que esto representa con respecto al concepto que se tenia tradicionalmente. La T.A. brinda las herramientas necesarias para adentrarse en ese conocimiento personal por lo que es un instrumento fundamental para los que buscan una transformación hacia el bienestar y la salud.

¿Qué no es la técnica Alexander?
Extracto de "On categorazing
the alexander Technique"
Por: Walter Carrington

El público en general conoce poco sobre la Técnica Alexander e inevitablemente la clasifica como una forma de terapia alternativa, cosa que no es. Es muy importante que tengamos una idea clara sobre dónde está la Técnica en relación con otras disciplinas, pues la confusión puede acarrear consecuencias poco deseables

Si alguien acude a un profesor de Técnica Alexander con la impresión de que va a encontrar alguna clase de terapeuta o sanador, seguramente sus expectativas no serán satisfechas. No sólo esto; incluso es posible que culpe al profesor de no hacer lo esperado y del fracaso del tratamiento. El profesor de Técnica Alexander no espera "curar" a nadie (sea lo que sea lo que el alumno entienda por curar). Así que éste se verá desilusionado si el profesor "falla". No sólo eso, sino que si sus síntomas y problemas persisten o incluso aumentan será culpa del profesor. Le acusará de haberle hecho daño y esto pone al profesor en una difícil situación. Y todo esto por la falta de claridad sobre la naturaleza y los objetivos del trabajo.

Nuestro trabajo se asienta en el campo de la educación para la salud; no somos terapeutas, somos "profesores especializados". Alexander hizo ciertos descubrimientos y observaciones únicos sobre la salud y el bienestar del individuo y desarrolló una técnica práctica para llevarlos a efecto.

Cuando Alexander tuvo que afrontar sus problemas vocales, quiso encontrar la causa, y lo que halló fue que era la manera en que usaba su voz lo que bloqueaba el funcionamiento de su mecanismo vocal. Específicamente encontró que cuando iba a hablar interfería con el funcionamiento de sus mecanismos posturales: su estatura disminuía, su cuello se contraía, su cabeza se iba hacia atrás y además comprimía la laringe. Toda la tensión creada por esta forma de "usarse", de hacer determinadas cosas, extenuaba su mecanismo vocal, ocasionándole ronquera e incluso pérdida de la voz. Descubrió que era su manera de usarse lo que ocasionaba el problema. Fue a partir de la observación y el reconocimiento de este "mal uso" o "mala utilización" de sí mismo donde encontró el camino hacia la solución. No es que Alexander tuviera mayor capacidad de diagnosis que los médicos a los que consultó, simplemente ellos no hicieron esta crucial observación, porque no eran conscientes de cómo se usaban y cómo esto afectaba su propio funcionamiento.

Los profesores de Técnica Alexander no están preparados para hacer diagnósticos médicos, pero sí están preparados para observar. Particularmente para observar la influencia del uso sobre el funcionamiento de los mecanismos posturales y de la respiración. Ellos pueden decir cuando una persona está disminuyendo su estatura o aumentándola y pueden ayudar a cambiar las reacciones habituales asociadas a este uso. Cuando trabajan con un alumno, pueden percibir inmediatamente en qué forma la persona hace uso de sí misma. Lo que es más difícil es estar seguro de las consecuencias que este mal uso acarrea. A menudo es imposible decir con toda seguridad que un determinado dolor o síntoma es debido a una particular manera de usarse. Alexander tenía una enorme experiencia y capacidad de observación a la que recurrir y era muy bueno en esto. Pero claro, el uso es un elemento más en el proceso total de diagnóstico. El médico necesita tener un conocimiento exhaustivo de la patología, de la naturaleza de la enfermedad en todos sus diferentes aspectos y manifestaciones. Debe tener en cuenta muchos factores para poder llegar a tener un cuadro total de causa y efecto. En cualquier caso, el uso es una parte importante en este cuadro.

No porque ésta sea nuestra especialidad o porque tengamos algún conocimiento y experiencia de la influencia del uso debemos imaginarnos que somos más aptos que un médico a la hora de diagnosticar cuál es el problema de una persona. Pero sí tenemos algo que ofrecer y compartir, algo que debería incluirse en el currículum de un médico. Esperamos que a medida que pase el tiempo, más y más médicos incluirán en sus estudios lo que Alexander descubrió y demostró. Esto es en lo que estamos trabajando. De ninguna manera queremos que se nos clasifique como terapeutas alternativos o sanadores. Tenemos un trabajo muy preciso que hacer enseñando la Técnica. No es una tarea fácil. Es algo altamente especializado, y por esto nos preparamos durante tres años como profesores cualificados.

No sería realista esperar que un médico de cabecera diera lecciones de Técnica Alexander. No tendría tiempo para ello y tiene otras cosas que hacer.

Hoy se habla mucho de medicina alternativa y existe la impresión de que hay muchas maneras en que una persona puede ser tratada y curada, y que los terapeutas alternativos conocen mucho más acerca del proceso de vivir que los médicos convencionales, y que por lo tanto no necesitamos un médico... Como profesores de Técnica Alexander, nos haríamos un flaco favor si permitiéramos ser clasificados como terapeutas o sanadores y no dejáramos bien claro que no somos nada de esto.


Es verdad que en el proceso de enseñanza usamos nuestras manos -en el sentido literal de la palabra- pero no debemos ser calificados como terapeutas. Nuestro propósito al usar las manos es inicialmente detectar qué es lo que le pasa al alumno. Las utilizamos como una ayuda más a la observación de su forma de usarse para poder determinar si hay excesiva o insuficiente tensión muscular, si las articulaciones están bloqueadas o libres o si el alumno está acortando su estatura. Finalmente, las usamos para transmitir las experiencias sensoriales y las instrucciones (o direcciones) que se requieren, al tiempo que explicamos el sentido de las palabras que usamos durante la clase.

Así, tal como hemos argumentado al principio, sería un error que nuestro trabajo fuera interpretado como una terapia alternativa o una técnica manipuladora. Se debería considerar como un método educativo; un proceso que conlleva al mismo tiempo una reeducación física y mental y cuyo objetivo final es la enseñanza de una técnica práctica sobre cómo ayudarse a sí mismo. Y esto, ciertamente, marca un nuevo enfoque en el campo de la educación física.

W.Carrington fue alumno directo de F.M. Alexander y se cualificó como profesor en 1939. Desde la muerte de F.M. Alexander en 1955 está a cargo de la escuela de formación de profesores de la T.A. "The Constructive Teaching Centre" en Londres.

 

Lo que se ha dicho
La técnica de Alexander ha ayudado a miles de personas de todos los sectores de la sociedad.

El actor Paul Newman, el director de orquesta Colin Davis y los escritores John Dewey y Aldous Huxley han hablado de los beneficios mentales y físicos que ha supuesto para ellos la técnica Alexander. También la usaba Sting para relajarse antes de un concierto; Barry Tuckwell virtuoso de la trompa francesa, para controlar mejor su cuerpo en las actuaciones; y Howard Paine, para conseguir el récord de lanzamiento de martillo de la Commonwealth.

Aquí, según sus propias palabras, se transcribe lo que han dicho algunos de ellos.

F. M. ALEXANDER:
«Todo hombre, mujer o niño tiene la posibilidad de alcanzar la perfección física. Corresponde a cada uno de nosotros alcanzarla mediante la comprensión y el esfuerzo personal.»

W. H. M. CARRINGTON, profesor de técnica Alexander:
«La postura erguida del hombre es una consecución única... un equilibrio de lo más delicado, una ecuación de fuerzas producida por la interacción de los mecanismos sensorial y motor mediante el cual desaparece todo esfuerzo muscular. La clave de toda la actuación radica en esta reducción del esfuerzo.»

NIKOLAAS TIMBERGEN, premio Novel de Medicina 1973
«Aprendiendo a usar la musculatura de una manera diferente podemos solucionar muchos de los problemas de movilidad y hasta algunas dolencias tanto físicas como mentales.»

Sir CHARLES SHERRINGTON, premio Nobel de Fisiología y Medicina:
«El señor Alexander ha prestado un gran servicio al estudio del hombre al relacionar insistentemente cada acto aislado con el individuo integrado y completo, el hombre psicofísico en su totalidad. Dar un paso no es solamente cuestión de utilizar una u otra extremidad, sino que depende de la actividad neuromuscular total de ese momento, lo que incluye tanto la cabeza como el cuello.»

Dr. BENT OSTERGAARD, cardiólogo, Hospital de la Universidad de Aarhus, Dinamarca:
«La técnica Alexander es una alternativa realista a los betabloqueantes en el control de la presión arterial alta inducida por el estrés.»

BRITISH MEDICAL JOURNAL:
«El trabajo realizado por el Sr. Alexander es de una importancia capital en nuestro trabajo y debería estar incluido el los programas de estudios de las facultades de medicina.»

RAYMOND DART, descubridor del primer eslabón perdido entre el hombre y su ancestro simio, el Australopithecus:
«Los aparatos electrónicos (de electromiografía y electroencefalografía) han confirmado las ideas expuestas por Alexander y han dado credibilidad a la técnica que descubrió a finales del siglo XIX para enseñar a los adultos a tomar conciencia del mal uso que hacían de su cuerpo, a eliminar los handicaps y a conseguir de ese modo un mejor manejo de los mismos (es decir, un aumento de habilidad), tanto física como mentalmente.»

GEORGE E. COGHILL, anatomista y fisiólogo:
«El método del señor Alexander aborda al individuo como un todo, como un agente autorrevitalizador. Recondiciona y reeduca los mecanismos reflejos y pone sus hábitos en relación normal con el funcionamiento general del organismo concebido como un todo. Considero que este método es plenamente científico y educativamente sólido.»

EDWARD MAISEL, director del Instituto Americano de Investigación de Educación Física:
«Da una flexibilidad general y una facilidad de movimiento, una mayor libertad de acción de los ojos, menos tensión en las mandíbulas, más relajación en la lengua y en la garganta, así como una respiración más profunda. También produce una sensación de ligereza y una disminución del esfuerzo que antes se creía necesario para mover las extremidades. El movimiento se vuelve libre y natural, deja de ser espasmódico y tenso.»

GEORGE BERNARD SHAW, dramaturgo:
«Alexander no sólo estableció los principios de una ciencia de largo alcance sobre los movimientos aparentemente involuntarios que llamamos reflejos, sino que la definió como una técnica de corrección y de autocontrol. Lo que significa una contribución sustancial a nuestros escasos recursos en materia de educación personal.»

JOHN DEWEY, filósofo:
«En el estado actual del mundo, es evidente que el control que hemos conseguido sobre las energías físicas como el calor, la luz, la electricidad, etc. es algo peligroso por no haber asegurado primero el control sobre nosotros mismos. Si se puede desarrollar una técnica que capacite a los individuos para asegurar el manejo realmente correcto de sí mismos, el factor del que depende el uso final de todas las formas de energía quedaría bajo control. Y el señor Alexander ha sido quien ha desarrollado esta técnica.»

ALDOUS HUXLEY escritor:
«La T.A. proporciona todo lo que buscamos en un sistema de educación física: Alivia la tensión debida a desajustes corporales y consecuentemente mejora la salud física y mental.»

FRANK PIERCE JONES, autor de Body Awareness in Action: A Study of the Alexander Technique (Conciencia corporal en acción: un estudio de la técnica Alexander):
«La técnica Alexander no enseña a "hacer" nada. Enseña a aplicar mayor inteligencia práctica en lo que uno ya está haciendo: cómo eliminar respuestas estereotipadas, cómo enfrentarse al hábito para cambiarlo. Le deja a uno libre de elegir su propio objetivo y le ofrece un mejor manejo de sí mismo mientras se consigue llegar a la meta... Abre la puerta a un área poco conocida situada entre el estímulo y la respuesta, y da el conocimiento necesario para cambiar su respuesta... o, si se quiere, para no darla en absoluto.»

GOUGH MATHIEWS, director del Royal Colege of Music.
Recomiendo sin paliativos la práctica de la técnica Alexander a todos los músicos. Se ha demostrado que es un buen catalizador para desarrollar la coordinación cuerpo-mente, cosa esencial para la buena interpretación de cualquier instrumento.

JOHN CLEESE, actor y director:
«Encuentro muy útil para mi trabajo la técnica Alexander. Las cosas ocurren sin esfuerzo. Llegan a ser naturales y relajadas. Le recomiendo que busque un profesor de Alexander para que se la enseñe.»

DANIEL PEVSNER, miembro de la Sociedad Británica de Hípica:
«La técnica Alexander me resolvió un problema de espalda que arrastraba desde hacía tiempo, mejoré mi posición a caballo y mi habilidad hípica. Los jinetes que aprenden esta técnica siempre presentan mejoras significativas en su equitacíón.»

PAUL COLLINS, campeón de Canadá del Maratón 1949-52, poseedor del récord mundial de veteranos en 10 carreras desde la de 200 kilómetros hasta la de Los 6 días:
«Gracias a la técnica Alexander me pude rehabilitar y puede volver a correr después de 25 años de incapacidad por culpa de las lesiones, hasta el punto que fui capaz de obtener diez récords mundiales para veteranos en 1982.»

TONY BUZAN, inventor de Mind Maps, autor de Use Your Head (Use la cabeza) y The Evolving Brain (El cerebro en evolución):
«La técnica Alexander transformó mi vida. Es el resultado de un genio reconocido. Se la recomiendo a todo el mundo.»